¿Es buen momento para comprar una casa?

Es posible que usted se esté preguntando si es éste un buen momento para comprar. Es lógico que uno se pregunte estas cosas ante la avalancha de noticias sobre la crisis, la recrisis y la contracrisis. Es cierto quealgunos organismos vaticinan un descenso del precio de la vivienda en España para los próximos meses, negar que este riesgo existe, sería estúpido. Lo que muchos no dicen y los API’s empezamos a avisar, es que por mucho que bajen los precios, es posible que usted no pueda comprar esa casaque tanto le gusta dentro de  seis o diez meses. La razón es simple; los bancos están endureciendo más las condiciones para conceder préstamos hipotecarios. Lo peor es que tiene visos de recrudecerse más, por la sencilla razón de que no tienen liquidez y la poca que son capaces de conseguirla reservan para dar salida a sus adjudicados. Por cierto que suelen ser de una calidad dudosa y aun precio más dudoso todavía, pero claro, llevan financiación incluída.

Perciba el lector, que en breve, el precio de la vivienda quedará detrás de la financiación, como factor decisorio en la compraventa. Es decir, comienza a ser más importante tener la financiación , que poder pagar diez o quince mil euros menos. ¿de que sirve bajar el precio si no lo puedo pagar?.  Las entidades, apercibidas de está circunstancia anómala, aprovechan para dar salida a sus activos a precios incluso mayores de su valor mercado. El consumidor, viéndose incapaz de encontrar financiación para una vivienda del mercado libre ordinario, acepta incluso pagar algo más por aquella casa de la entidad, con tal de poder comprarla. ¡Paradojas del mercado!

Como respuesta al título del Post, mi respuesta, clara contundente y razonada es: SI. Ya no es que que sea un buen momento para comprar, es que aún puede usted conseguir el préstamo que necesita. Puede ser usted uno de los últimos afortunados antes de la segunda oleada de endurecimiento del crédito. Más tarde sólo podrán comprar aquellos que tengan gran cantidad de recursos propios. La gente más humilde se verá avocada a consumir producto bancario de un nivel sospechoso. La clase alta, económicamente hablando, podrá seguir adquiriendo producto libre en manos de vendedores particulares, y la clase media se chupará el dedo y se preguntará en que estaba pensado cuando pudo comprar, en un momento donde los precios estaban bajos y aún le daban el préstamo…es decir HOY.